1769 dos calvinistas acogidos en San Martín de Valdepusa.

Las religiones muchas veces han sido un obstáculo entre las personas y los pueblos, sin embargo otras muchas la tolerancia de las personas ha hecho que esos obstáculos sean salvables, tal y como ocurrió con el párroco titular de San Martín de Valdepusa.


Andrés Plum y María Rosental


En 1768 un matrimonio alemán de Berlín, Andrés Plum (o Blum) y María Rosental, se embarcan en un navío cargado de bacalao con destino a Lisboa de la Emperatriz de Moscovia (Rusia) en el puerto de Danzig (hoy perteneciente a Polonia, pero en aquella época era de Prusia).

Grabado de la ciudad de Danzing
Grabado de la ciudad de Danzing en Prusia. S XVIII

Una vez descargado el bacalao y de vuelta de vacío, el barco naufraga cerca de la costa y en una barca pequeña se salvan tres hombre dos mujeres y este matrimonio.


El matrimonio de nuestra historia profesaban la religión de Calvino (padre de la reforma protestante) y lógicamente ser protestante tanto en la católica Portugal como en España era un problema y motivo de persecución.


Así esta pareja con un salva-conducto autorizado por el gobernador de Santarem (Portugal) ponen camino por medio y se adentran en España solicitando, por los pueblos y villas que pasan, quien les pueda instruir en la fe católica, no tanto por convicción, si no por obligación para ser aceptados y no perseguidos.

De forma errante buscan quien les instruya en la fe católica.

Tras cientos de kilómetros y quizás siguiendo el camino de Guadalupe a Toledo llegan a San Martín de Pusa sobre el mes de Marzo de 1769, son acogidos por el cura propio de la parroquia, que por aquellos años debía ser D. Joseph de Casas, quien en 1761 fue el precursor de nuevas ordenanzas de la Cofradía del Stmo. Cristo de Valdelpozo.

D. Joseph con limosna les mantiene a su costa y les “catequiza”.

Puerta casa parroquial de San Martín de Pusa
Casa parroquial de San Martín de Pusa.

Su estancia en San Martín que duró algo más de cuatro meses, se vió truncada por una enfermedad del párroco “larga y grave” por lo que el señor cura tiene que marchar de San Martín a otras tierras en búsqueda de medicina. (Textualmente así es como viene en la documentacion)

Mientras los Plum siguen en San Martín sin salirse de los preceptos católicos aprendidos, hasta que se les acaba la limosna, y como el cura no regresa, piden al teniente cura Gabriel José Flórez que les expida una carta de su estancia en San Martín. Así se hace el 28 de agosto de 1769. Ese mismo día el notario apostólico de San Martín Gregorio Muñoz da fe y testificar la validez de esa carta.

Buscan su reconciliación con el catolicismo en Toledo.

Con esta carta los dos renegados del Calvinismo se dirigen Toledo y presentan la documentación ante la Santa Iglesia de la Inquisición de Toledo, solicitando audiencia para ser admitidos en la Santa Iglesia Católica.
La Inquisición, les da tramite de audiencia el 11 y 12 de Septiembre, de las cuales se deducen lo siguiente:


1. Andrés Plum, de unos 30 años, era natural de Berlín, era hijo de marroquí, pero su padre al casarse con su madre Ana María Plum, cogió su nombre cristiano y el apellido de la madre así como abrazo la secta de Calvino.

2. Que el cura de San Martín le había instruidos en el Padre Nuestro, el Ave María, los Sacramentos, la Confesión, el Acto de Contrición y de todos los misterios de la Santa Iglesia Católica.

3. En su estancia en San Martín oía tres o cuatro veces al día misa y rezaba el rosario.

De igual forma y en los mismos términos casi calcados, presta declaración el 12 de septiembre Ana María de Rosental. Al finalizar las declaraciones el Tribunal de la Inquisición dicta sentencia en los términos de que se traslade al cura de la Iglesia de San Vicente en Toledo que les aplique los Sacramentos de Penitencia y Eucaristía y más tarde de Confirmación, que se rápida un certificado como que han recibido dichos sacramentos y que se les devuelva su documentación.

Iglesia de San Vicente de Toledo

Cabe destacar que el matrimonio llevaba documentos en alemán y portugués y existe un documento de la Inquisición diciendo que no entienden dichos idiomas, esta claro que nunca ha sido lo nuestro, los idiomas y traduce dichos documentos un tal Francisco Richeter músico de la Santa Catedral de Toledo, natural de Silesia (Polonia).

Así fue como por la hospitalidad del cura párroco de San Martín, al que perdimos por una grave enfermedad, la Iglesia Católica ganó dos nuevas almas y la familia Plum la libertad para poder circular libremente por la católica España.

Deja un comentario

logo tierra de Valdepusa

La historia nos hace conocer el cómo y por qué somos así y la influencia que los acontecimientos tienen en las futuras generaciones de los pueblos.

Contacto