Libro de Cuentas 1582-1596. Gastos. Cap. I «La Guerra».

En otro artículo contamos los ingresos que contenía el Libro de Cuentas del concejo de San Martín de Valdepusa entre los años 1582 y 1596. Hoy abrimos una serie de artículos en relación a los gastos que aparecen en ese libro, dado que los conceptos de gastos son bastante diversos, les iremos agrupando por temática. Vamos a comenzar con un artículo titulado “La Guerra”.

El siglo XVI es sin duda, dentro de la historia militar española, el siglo de los tercios de infantería. España era la gran potencia mundial y militar del momento, donde los tercios eran las tropas de élite de la época. Con esos mismos tercios capitaneados por el Duque de Alba y Don Álvaro de Bazán, subió al trono de Portugal Felipe II tras la Guerra de Sucesión portuguesa entre 1580-1583. Una guerra que necesitó de hasta veintiocho mil soldados, por lo que el tránsito de compañías a lo largo de la península fue incesante.

En esa guerra la tierra de Valdepusa fue un lugar de paso de compañías de infantería o caballería que iban o volvían de Portugal, principalmente desde Levante y Granada pues los soldados seguían hasta Badajoz y Elvás para adentrarse en Lisboa.

Por el Libro de Cuentas del Concejo tenemos constatada la presencia de compañías que pasaban o querían pasar y alojarse en San Martín de Valdepusa. Los mismos apuntes nos hablan de los esfuerzos que hacía el concejo para que no pernoctaran los soldados en la localidad, tanto por el coste que ocasionarían como por los agravios y excesos que pudieran provocar a los vecinos.

Un ejemplo de que esos agravios habían existido anteriormente, le tenemos con el gasto que tuvo que realizar el concejo para trasladar a la Corte una probanza contra el capitán Castilblanque:

“32 reales por una probanza que se hizo contra el capitán Castilblanque de “ciertos agravios” que hizo en esa tierra, para enviarla a la Corte” (Cuenta de 1582)

Como decíamos, el concejo buscaba cualquier manera para que los soldados no pasaran por la villa, unas veces enviando emisarios con cartas a los oficiales de las tropas u otras incluso agasajando a los propios oficiales con comidas, jornadas de caza y regalos, veamos algunos ejemplos.

“Se paga a Gabriel Serrano y a Juan Gómez Aguado de un camino que hicieron a Talavera y Villarejo con cartas por reservar a esta villa de soldados (Cuenta de 1582).

“Se realizaron unos gastos a las personas que llevaron unas cartas para solicitar que los soldados no pasaran por la villa.” (Cuenta de 1582).

“1.100 maravedís que se gastaron en dar de comer a un alférez que vino a esta villa porque no nos trujese a la compañía a ella, en cosas que se compraron para la dicha comida y llevarla a la dehesa donde fue a cazar, más 6 reales que dieron a Alonso Ruiz que le mato un gamo y otros gastos por menudo.” (Cuenta de 1582).

“8417 mrs. al capitán Cisneros y sus oficiales para que, aunque pasaron por la villa, no alojasen en ella sus soldados; y en dar refresco al capitán y a los soldados; a otros dos capitanes y sus oficiales para que no entrasen en la villa y sus lugares. Se hizo para reservar la villa y sus lugares de mucha más costa y otros inconvenientes que suelen suceder” (Cuenta de 1584)

A partir de 1583, una vez finalizada la Guerra de Portugal con la toma de las Azores, parece ser que aumenta la hospitalidad del pueblo de San Martín con los soldados, posiblemente porque serían partidas de menos soldados, pues son varias las compañías que se alojan en la villa, e incluso el concejo paga a gentes para que les acompañen, concretamente a una de ella hasta los Navalucillos.

“Se descargan 4.909 [mrs.] que se han gastado en gastos ordinarios en dar de comer a frailes la cuaresma pasada del 83 y en algunos soldados que han venido por esta villa,… (Cuenta de 1583).”

“1064 mrs. se gastaron con los soldados del capitán Varejón, que estuvo en la villa con su compañía. (Cuenta de 1583)”

“181 reales se gastaron con la compañía de soldados del capitán Palomino, que estuvo en la villa el último día de febrero de 1584, y que venía del lugar del Villarejo con su alférez y sin el capitán. El gasto fue en bagajes y gente que se les dio para ir a Navalucillos, y en soldados <que se quedaron para alojar>. Y les dio de comer el concejo, y vino tanta gente que no se pudo repartir.” (Cuenta de1584).

“Se gastan 47 reales y 4 maravedís en los soldados de la compañía del capitán Puerto Carrero (Portocarrero) que pasaron por esta villa.” (Cuenta de 1584).”

Las siguientes anotaciones se salen del contexto de tropas en circulación por la actividad bélica y tienen más que ver con gastos relacionados con el reclutamiento

“159 mrs. a Lucas Hernández, mesonero de gastos que se hicieron con unos monteros del Rey (Cuenta 1588)”

“748 mrs se gastaron en Bartolomé ¿? Y Jerónimo Sánchez, vecinos de esta villa, soldados de milicia”. (Cuenta de 1590).

Entendemos que este gasto de los soldados de milicias de San Martín corresponderían al repartimiento de soldados que le correspondía al municipio, 1/100 vecinos, toda vez que los soldados de las compañías de los tercios eran voluntarios contratados por los propios capitanes. Los gastos de los soldados de repartimiento, como eran los de manutención, pagas, alistamiento y armas, hasta la incorporación al ejercito real, eran asumidos por el concejo.

«1055 mrs. que se gastaron con un soldado y cierta gente que llevaba consigo «que iba haciendo ciertas averiguaciones por orden y con poder del comisario”. Se gastaron con él y en las cabalgaduras que se le dieron». (Cuenta de 1590)

El último apunte relacionado con “gastos de guerra” le tenemos en 1590 con la compañía del capitán Jerónimo de Valenzuela. Este Jerónimo de Valenzuela era capitán de caballería ligera de Motril (Granada) desde 1584, era hijo de López Sánchez de Valenzuela, Comendador de Granada.

“1552 mrs. se gastaron con el capitán don Jerónimo de Valenzuela, capitán de hombres de armas y sus soldados, que pasaron por la villa el 22 y 23 de abril». (Cuenta de 1590).

De los capitanes nombrados en el libro de cuentas, exceptuando a Jerónimo de Valenzuela, poco sabemos, pues existen militares que estuvieron en los tercios con el mismo nombre que los aquí mencionados, sin embargo no podemos asegurar que fueran ellos u otros con el mismo nombre.

Pero la aportación de San Martín de Valdepusa a la Guerra de Secesión Portuguesa no se quedaría solo en tema de las milicias. Felipe II, que tras la guerra también sería nombrado rey de Portugal con el nombre de Felipe I. Felipe II inició el viaje a Portugal en marzo de 1580 y realizó el viaje de vuelta en febrero de 1583. Pues nuestra villa tuvo que soportar su contribución impositiva, al igual que otras próximas al recorrido del viaje real, para sufragar los gastos de la vuelta del Rey Prudente, como se indica en el siguiente apunte.

– 255 mrs. en comida a un alguacil que fue a la villa “a sacar pan para la venida de Su Majestad de Lisboa”. (Cuenta de 1582).

Hasta aquí un poco de nuestra historia, que inexorablemente va unida al devenir de la historia de España.

FUENTES:

. LIBRO DE CUENTAS DEL COCEJO DE SAN MARTIN DE VALDEPUSA (1582-1596). Agradecimiento a Luis Bartolomé Marcos y a María Pilar Díaz García por haberme facilitado una copia del citado libro.

. JIMENEZ ESTRELLA, A., PATRIMONIALIZACIÓN Y ENAJENACIÓN DE OFICIOS MILITARES: EL CASO GRANADINO (S. XVI).

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