Pobladores y señores de Valdepusa y Malpica, antes de los Señoríos. s. XII, XIII y XIV.

La historia de Valdepusa y Malpica es bastante conocida a partir del siglo XV, cuando ambos territorios eran ya señoríos solariegos consolidados, sin embargo solo conocemos pinceladas del periodo anterior, el comprendido desde la Reconquista de Toledo hasta la mitad del siglo XIV.

En este artículo y tomando como hilo conductor acontecimientos y algunos de los protagonistas se esa época más opaca, intentaremos tejer parte de esa historia más desconocida.

Tras la toma de Toledo por Alfonso VI en el 1085 tres colectivos de cristianos encabezaron las repoblación de las tierras toledanas, los castellanos, los francos y los mozárabes, es decir aquellos cristianos arabizados que conservaron su fe en territorio musulmán.

Los francos ocuparían importantes puestos eclesiásticos, los castellanos asumirían altos cargos en la milicia, mientras que los mozárabes se tendrían que conformar con cargos concejeriles como lo de aguaciles o alcaldes de Toledo, un buen trampolín que les sirvió para ganarse la confianza de la realeza.

Clérigos y Órdenes Militares.

Desde mediados de siglo XII son varios los intentos de repoblación de la zona de Valdepusa llevados a cabo por diferentes reyes.

El 30 de enero de 1152, Alfonso VII dona a la iglesia de Toledo y a su arzobispo Raimundo todas las “heredades que poseía el maestro Hugo, médico real y canónigo toledano, entre ellas el castillo de Bolobrás (hoy Villaba) con todas sus aldeas en el Tajo y Pusa hasta tierra de moros” y que seguirá disfrutando. No debió ser muy provechosa la repoblación del valle del Pusa, pues unos pocos años después, en 1170 Alfonso VIII entrega Bolobrás a los “frates de Ávila”, pasando sucesivamente a la Orden de San Juan y más tarde a la del Temple.

Un matiz importante es que en 1184 Alfonso VIII confirma todas las donaciones hechas por él y los reyes que le precedieron a la iglesia de Toledo y las enumera, pero en dicha enumeración ya no parecen las donaciones que se hicieron en 1152 para la repoblación de Pusa.

Algunas de esas posesiones se habían entregado a las ordenes militares, como Bolobrás, Malpica o San Esteban de Pusa, que fue de la Orden de San Juan, como lo confirma un clérigo de de San Esteban, de nombre Pedro, quien en 1192 que figura como testigo en la compra una propiedad en Cañadilla, (existe cerca del actual San Bartolomé y próximo a San Esteban de Pusa, los pagos de Cañadilla) por parte de la Orden de San Juan en Talavera.

Así mismo en las Relaciones Topográficas de Felipe II, los vecinos de San Martín describen:

“junto al rio Pusa yendo desde esta villa entre el norte y el poniente están unas señales de edificios antiguos, en los cuales se hayó una piedra cuadrada con una labor como a manera de cruces de la forma del hábito de San Juan, la cual se la tiene en esta villa por pila de agua bendita en la iglesia”.

Lo que viene a confirmar que al margen de otras pequeñas aldeas que existían en Valdepusa, como El Pozuelo, Matalobos, Mensegarejo o Tituero, sólo San Esteban de Pusa formó parte de una orden militar.

En el caso de Malpica y sus aldeas más próximas como Bernuy y Hornaguera podemos afirmar que al menos hasta 1275 pertenecieron a la Orden de Calatrava, dependiente de Santa Olalla, donde los calatravos no solo tuvieron un hospital, sino que su señora, doña Leonor Rodríguez de Castro, (doña Elo) casada con el infante Felipe de Castilla, hijo de Fernando III tomó posesiones de la orden al sur de Santa Olalla, como Malpica, lo que le valió que en 1240 el papa Gregorio IX comisionara al abad de San Vicente de la Sierra para que resolviera el conflicto creado por dichas tierras entre doña Elo y los calatravos.

En 1262 en una amojonamiento entre las Tierras de Toledo y las de Talavera por un conflicto en el Guadiana, toman como final del amojonamiento a Malpica, dice textualmente:

“e desta patición ha de ser de esta guisa, que comience el primer mojón en somo de esta sierra de los Puertos sobredichos en derecho de la calzada vieja que es entre Chozas y Malpica…”

Mapa del Amojonamiento, zona del conflicto y como Malpica está en Tierra de Santa Olalla.
Documento del Amojonamiento entre Talavera y Toledo

Desconocemos la situación de Chozas, que también figura con Malpica en el testamento de D. Diego Gómez de Toledo, pero en el mapa adjunto queda claro que en esa época aún seguía perteneciendo a Santa Olalla, con toda probabilidad a la Orden de Calatrava.

Castellanos, Mozárabes y Francos.

En 1195 se puebla la Aldea de Castellanos, lo que hoy son Las Magdalenas. Según D. Fermín Caballero fue la primera posesión de la familia Gómez de Toledo en Valdepusa y una escritura sobre una compra en dicho territorio que es el documento más antiguo de la casa de Malpica.

Pocos años más tarde en 1209 en una partición entre las tierras de Talavera y Montalbán mandada a realizar por Alfonso VIII se limitaban los términos por el valle del Pusa, continuando por la alquería de Mozárabes por donde pasa la calzada cerca de Vademoral y luego a Navalucillos.

Por este documento confirma la existencia ya de Mozárabes, que comprendía en término de San Martín lo que es la Ventilla, el Montón, el Mancho, los Cabezudos, las Mesas hasta el arroyo de Macarro, es decir gran parte de la margen derecha del Pusa en su curso medio.

Por un lado tenemos Castellanos y por otra Mozárabes, casi frente un territorio a otro y éste último poblado o propiedad de mozárabes o descendientes de ellos.

Los primeros “señores”.

Los Gómez de Toledo siguieron con sus compras en Valdepusa, así en 1235 adquieren tierras en San Esteban de Pusa, en 1240 en Mozárabes a un tal Abrahem de Trujillo, posiblemente mozárabe y en 1242 en El Pozuelo.

En 1241 se realizó una partición en cuatro partes de Mozárabes, sabemos que una quedó en manos de los Gómez de Toledo, otra en mano de los francos, otra parte tocó a Iván Domínguez Cabezudo, la zona hoy llamada de Los Cabezudos y de la cuarta parte restante nada conocemos.

Lo que si sabemos es que dicha partición despobló los territorios de Mozárabes, pues sesenta años después en 1304, Fernando IV concede varios privilegios para que se pueble, toda vez que: “se hallaba yerma y despoblada”. Por aquel entonces pertenecía a Diego García de Toledo, de origen mozárabe pero no noble, que llegó a ser nombrado en 1302 Almirante de la Mar. Años más tarde Alfonso IV confió en él los acuerdos con Aragón por los problemas territoriales que mantenían en el reino de Murcia.

El señor de Mozárabes tuvo un final trágico, fue lanzado desde el alcázar de Toledo por el infante don Juan Manuel hasta el tejado del convento donde decía que quería ser enterrado, al parecer el infante se sintió mal tratado por el reparto que hizo con Aragón en Murcia don Diego.

Debió Diego García vender o cambiar Mozárabes con la familia Gómez de Toledo, pues el Diego García era señor de Mejorada y Segurilla y tenía prácticamente todas sus propiedades al norte del Tajo.

Muy posiblemente de éste don Diego surgió la toponimia “Sierra Diega” que correspondería con el antiguo camino de Malpica al Pozuelo casi limitando con Montalbán. No podemos olvidar que próximo a ese trayecto se encuentra “la Sierrecilla”.

Mapa de Valdepusa y Malpica de D. FERMÍN CABALLERO remarcado Mozárabes y Sierra Diega

Tres años más tarde, en 1307, el mismo Fernando IV desde Valladolid también concede privilegios a aquellos que vayan a poblar Malpica, “lugar de Fernán Gómez”

La familia Gómez de Toledo va acaparando poco a poco posesiones en Valdepusa, con un claro fin: crear un importante mayorazgo. Así en 1319, con tan solo diecinueve años Gómez Pérez de Toledo se casa con Teresa Alfón y lleva en su dote la aldea de El Pozuelo, hoy San Martín de Pusa.

Los privilegios concedidos por Fernando IV parece que iban dando sus frutos y la repoblación de Malpica se iba consolidando y en 1323 sus señores: Fernán Gómez de Toledo y Teresa Vázquez obligan a sus pobladores a entregar dos gallinas por “fumo” es decir por chimenea o casa y otros derechos, muy posiblemente como consecuencia de alguna carta puebla o fundacional de villazgo.

Mientras otros “señores” irían disfrutando de aquellas tierras y propiedades que con el tiempo recaerían todas en unas mismas manos.

En 1318 hace testamento Inés Rodríguez, de linaje mozárabe, quien estaba casada con Juan García, señor de Alcaudete, tenía numerosas tierras y bienes, entre ellas: “tierras de cereal trabajadas también con bueyes en Montearagón y Formeguera y derechos de explotación de molino y barca en Bernuy

En su testamento deja la manda de 60 mrs. para hacer los frontales de la iglesia de Bernuy se explica por las relaciones originarias de algunos de los ancestros de la familia-parentela con esa aldea, también manda saldar una deuda que tiene con esa iglesia de Santa María de 400 mrs. y deja 2 cahices de trigo y uno de cebada a GarcÍa Martínez, quintero de Formeguera, es decir rentero.

Inés debió ser una mujer de armas tomar y en su testamento reparte sus propiedades y bienes entre tres herederos: un sobrino suyo, Diego y dos hijos de su marido de anterior matrimonio, Mayor y Ruy, pero con la condición de casarse con las respectivas que les había concertado. Así a Ruy le tocaría Bernuy, Hormigos y Montearagón. Pasando Ruy López a ser “señor” de Bernuy. En 1360 las propiedades que fuero de Inés Rodríguez y luego de Ruy López, Bernuy y Hornaguera, eran de Berenguela Alfoso, quien se las permutó a Diego Gomez de Toledo, el ya si Señor de Malpica y Valdepusa por la villa de Argés.

Otro propietario o “señor” por esas fechas es Ferran Gudiel, también de ascendencia mozárabe y pariente de Inés, quien en el dote de boda con su esposa Marina Fernández en 1321 dice que lleva: “tres yuntas de bueyes bien alineadas en Valdepusa, término de Talavera”.

María de Portugal, señora de Talavera.

En 1335 la reina María de Portugal, señora de Talavera dona a Fernan Gutier el Monte de Castellanos en Valdepusa, el cual más tarde pasará a Teresa Vázquez, mujer de Fernán Gómez de Toledo.

Como vemos muchos de éstos propietarios de Valdepusa y Malpica eran de origen mozárabe, algunos de los ocho históricos linajes de los mozárabes de Toledo, es decir los: Palomeque, Illán, Toledo, Pantoja, Portocarrero, Gudiel, Cervatos y Armíldez han estado de una u otra forma representados.

Tras la concesión del Señorío de Valdepusa en 1357 a Diego Gómez de Toledo, esos mozárabes que habitaron estas tierras durante la ocupación árabe quedaron representados por los Gómez de Toledo descendientes de los Lampader, luego Melendez y los Toledo, o los de su esposa Inés de Ayala en el linaje de los Armíldez, luego Pantojas.

Hasta aquí esta historia incompleta que podrá encontrar luz a muchas de sus oscuridades cuando el Archivo de la Nobleza termine de clasificar y de acceso al público el archivo de los Marqueses de Malpica.

FUENTES:

  • B. CALVIRÓ MARTINEZ. Doña Inés de Ayala.
  • M. DE LOS LLANOS MARTINEZ Y M. MARTINEZ MARTINEZ. Un ejemplo de mozarabismo toledano: La familia de Inés Rodríguez (ss. XIII-XIV)
  • P. MORELLON HERNANDEZ. Caballeros toledanos al servicio de los reyes en el siglo XIV. Anales Toledanos. 2006.
  • E. RODRÍGUEZ-PICABEAS MATILLA. Documentos para el estudio de la Orden de Calatrava en la Meseta Meridional Castellana (1102-1302). Cuadernos de Historia Medieval. S. Documentales, 2, 1999.
  • J.R. PALENCIA HERREJON. La Definición de los Ámbitos Territoriales Neocastellanos en el siglo XIII: La particion de términos de 1262 entre Toledo y Talavera. Revista Archivo Secreto 1-parte-11.
  • A. TALAVERA ALMENDRO. El Estado de Valdepusa y Malpica. Ediciones ENDE ISBN: 978-84-16683-30-7
  • M.L. ALONSO. La dote en los documentos toledanos de los siglos XII-XV.

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