Los valdepuseños del El Real Monasterio de El Escorial

La aportación de Valdepusa al Real Monasterio de El Escorial no se limitó únicamente a la parte de los diezmos pagados por sus vecinos para la construcción y mantenimiento del majestuoso Real Monasterio, también aportó a algunos de sus hijos para la dirección o administración del mismo a través de la orden jerónima.

Entre los siglos XVIII y XIX, Valdepusa dio tres priores, quienes ostentaron la máxima representación del Real Monasterio, y un vicario. Fueron: un prior de Navalmoral de Pusa y dos priores y un vicario de San Martín de Pusa. Pocos pueblos aportaron tan dignos representantes a la Orden de los Jerónimos de El Escorial.

Estos valdepuseños conocieron reyes, validos y ministros. Tuvieron en sus manos la administración de un gran patrimonio y tomaron algunas decisiones que formaron parte de la historia del Monasterio y de la Orden.

Os presentamos a estos célebres valdepuseños:

JOSE DE TALAVERA GOMEZ DE EUGENIO, (1664-1727) Prior desde 1711 a 1714

Nacido en 1664 en Navalmoral de Pusa (Toledo). Fue en el Monasterio de los Jerónimos de El Escorial, donde profesó como religioso. Estudió filosofía, teología y derecho canónico, obteniendo el grado de maestro en Sagrada Escritura.

Antes de concluir el año 1687 recibió las órdenes mayores como sacerdote. Fue, por dos veces, Prior del Real Monasterio de El Escorial (1711 y 1714), rector de su Real Colegio y definidor en dos ocasiones de su orden religiosa, además de calificador de la Inquisición.

Fr. José de Talavera. Obispo de Valladolid.

Al ser nombrado obispo de Valladolid, fue consagrado como tal en el mismo Monasterio de El Escorial. Desde su inicio como obispo, inició un proyecto arriesgado, cuando tomó a censo diez mil ducados sobre los bienes de su mesa y las rentas de su dignidad, es decir, un arriesgado préstamo, con el objeto de edificar un palacio para el obispo de Valladolid y no tener que vivir de alquiler en una casa ajena. Se cifraba con exageración en mil doscientos los eclesiásticos que ordenó en sus casi once años de gobierno diocesano vallisoletano. Se enfrentó con el Cabildo Catedralicio a causa del apoyo que prestó el prelado a los regidores de la ciudad por los vínculos que demostraron devocionalmente hacia la Virgen de San Lorenzo. La Ciudad pretendía hacer la función de la que ellos consideraban la patrona, en la iglesia de San Lorenzo.

Se continuaron enfrentando los canónigos con el prelado, a causa del nombramiento del provisor de la diócesis. Finalmente, se alcanzó una concordia entre ambas partes cuando tuvo que enfrentarse a las pretensiones “autonomistas” del vicario de Medina del Campo, pues éste pretendía sujetarse directamente a la Santa Sede, es decir: hacer una escisión de la diócesis. El obispo Talavera participó de forma muy activa en los funerales celebrados por el papa Inocencio XIII y por el rey adolescente Luis I; conoció y participó activamente en las funciones por las que se festejaban las canonizaciones de Juan de la Cruz, Luis Gonzagay Estanislao de Kostka. Tras su muerte, en Valladolid y el 5 de noviembre de 1727, su generosidad testamentaria no se redujo a los ocho mil ducados que habrían de ser entregados al Cabildo catedralicio para la fundación de memorias, las que se contribuiría a la salvación de su alma, sino también a las concepcionistas de Fuensaldaña, a quienes encomendaba su corazón.

EUGENIO DE LA LLAVE (1671-1728) Prior desde 1716 a 1723

Nació el 15 de noviembre de 1671 en San Martín de Pusa, estudió en el Colegio de El Escorial Artes y Teología, fue Vicario Presidente.

Durante el priorato de José de Talavera, Fr. Eugenio de la Llave, fue elegido en 1714 procurador del Capítulo General, es decir era el encargado de defender los intereses eclesiásticos y civiles de la Orden. También fue calificador de la Suprema y General Inquisición.

Sustituyó en el priorato a su paisano Fr. José de Talavera. Se da la circunstancia que su designación no fue por votación de los monjes, sino que fue directamente por una carta del rey al Procurador General de los jerónimos para que nombre prior por orden del Papa y así es nombrado nuestro paisano el 28 de abril de 1717.

Lo más representativo de su mandato fue su participación en la fabricación y comercio de los libros litúrgicos del “Nuevo Rezado”. El monasterio de El Escorial tenía el privilegio de la fabricación y venta de libros litúrgicos, lo que suponían unos importantes ingresos para el convento, sin embargo en América estaban entrando libros editados en Amberes, por ello Felipe V dio providencia al convento de El Escorial para que en América solo entraran libros fabricados en España.

Nuestro paisano, el ya prior Eugenio de la Llave, propuso al rey un proyecto con varias condiciones debido a la escasez de papel y de impresores. Una de las propuesta que realizó fue la construcción de dos molinos en los Bosques de El Escorial para la fabricación de papel. Más tarde, en 1719, el prior adquirió unos molinos en La Adrada (Ávila) a Diego Ramírez de Loaysa.

En un ámbito más local Fray Eugenio de la Llave fue presentado como testigo en el pleito que el marqués de Malpica, D. José de Pimentel mantuvo por la Tenuta, posesión y Mayorazgo de Luna. En el mismo se dilucidaba si el marqués era hijo legítimo o natural de sus padres, por lo que presentó varios testigos de San Martín, Navalmoral y Malpica, para que testificaran por la relación que habían tenido con su madre Inés de Zualart, durante su estancia en San Martín. Su declaración fue la siguiente:

“Maestro Fray Eugenio de la Llave, Calificador del Santo Oficio, y Prior del Escorial, natural de la Villa de San Martín, de 47 años.” “El primer Testigo, que es el Maestro Fr. Eugenio de la Llave, dijo, era cosa común, en el hablar de todos, que el casamiento de Doña Inés con Don Sebastián, efectuado en las Provincias de Flandes, según la relación que la Doña Inés, y su familia hacían de èl, había sido bueno, y rato; y que esto lo oyó á Personas Eclesiásticas, con el motivo de preguntar por el Don Joseph, y su madre, y hablar del Matrimonio.”

Falleció nuestro prior el 8 de diciembre de 1728, a la edad de 57 años.

ANTONIO DEL VALLE (1706-1770) Prior desde 1761 a 1768

Nació en San Martín de Pusa el 23 de agosto se 1706. Prior desde 1761 a 1768.A nuestro paisano el secretario notario del Real Monasterio le ponía la siguiente ante firma a modo de curriculum:

“Nro. Rmo. Pe. Mro. Fr. Antonio del Valle, Jubilado en sagrada Theologia, Examinador Synodal del Arzobispado de Toledo, Prior deste dicho Real Monasterio de San Lorenzo, de Sto. Thome del pie del Puerto, Abad de Parrazes.”

Lo transcribimos:

“Nuestro Reverendo Padre, Maestro Fray Antonio del Valle, jubilado (graduado) en sagrada Teología, Examinador Sinodal del Arzobispado de Toledo (Es decir: quién fue elegido por los prelados del Arzobispado para examinaba a aquellos que han de ser admitidos en las órdenes sagradas: párrocos, confesores, predicadores, etc) Prior de éste Real Monasterio, de Santo Tomé a pie de Puerto (monasterio que estaba situado al inicio del Puerto de Somosierra), Abad de Parraces (se refiere a Santa María de Parraces, en el término municipal de Marugán en la provincia de Segovia)

Su elección como prior de la comunidad jerónima del Real Monasterio no fue fácil, pues llegó hasta un pleito tras las votaciones y los impedimentos que le pusieron a uno de los candidatos. Los documentos lo cuentan así:

“Convocatoria del prior para la elección de procurador a Capítulo General. Siguen notas firmadas, de los religiosos con derecho a voto, de haber recibido la convocatoria y acta de la elección de procurador que la votación daba a favor del P. fr. Mateo de Santa María por 47 votos frente a los 37 de P. fr. Antonio del Valle, pero que el prior del Real Monasterio del Escorial interpreta que tiene impedimento, por lo que nombra al P. fr. Antonio del Valle. Ante este hecho los partidarios del P. fr. Mateo denuncian el nombramiento hecho por el prior del monasterio del Escorial y se inicia un proceso.”

Plato de Cerámica de Talavera de Fr. Antonio del Valle, Prior. Escudo de los Jerónimos del Escorial.

Una vez prior, dentro del gobierno de su priorato podemos decir que el actual municipio de San Lorenzo de El Escorial o el Escorial de Arriba debe en parte su fundación a la actuación de nuestro paisano. La historia es la siguiente: El entonces rey Carlos III tenía afición por la caza que pasaba largas jornadas en los bosques que rodeaban el Real Monasterio. La comitiva cinegética del rey la componían servidumbre, criados, monteros, ojeadores, perreros, arcabuceros, etc., éstos se alojaban en Escorial de Abajo, pero con bastante incomodo por carecer de casas para ello. Como consecuencia el marqués de Grimaldo, ministro de Estado del Carlos III, propuso al convento que construyeran casas a su costa y que las alquilaran, y así obtener beneficios para la comunidad. Antonio del Valle lo propuso a la comunidad monástica quien lo rechazó diciendo que “era indecoroso para una corporación tan respetada meterse a posadera”. Sin embargo, nuestro paisano a base de trabajo convenció a los monjes que autorizaran a particulares a construir casas a su costa, pero con la condición de utilizarlas sólo durante que vivieran.

Lógicamente construir una casa solo para vivir unos años no era interesante, pero ni Grimaldo, ni Antonio del Valle abandonaron la idea y dos años después llegaron a un acuerdo de la cantidad que debían de aportar los constructores de las casas a la comunidad monástica. Así se comenzaron a edificar las primeras casas de San Lorenzo de El Escorial.

Falleció nuestro prior en 1770 a la edad de 64 años.

ANTONIO DE LOAISA, (1760?-¿) Vicario, 1791 y entre 1794 y 1796

Otros de los valdepuseños que formaron parte de la orden jerónima de El Escorial fue Fr. Antonio de Loaísa, nacido en San Martín de Pusa hacia 1760 y posiblemente hijo de Francisco Fernández de Loaísa, quien en 1766 figura como mayordomo de los jerónimos de El Escorial en San Martín y en 1763 aparece como uno de los firmantes de los nuevos estatutos de la Cofradía del Santísimo Cristo de Valdelpozo.

Mapa de las dehesas de Guadalupes.

Fr. Antonio de Loaisa fue vicario, es decir el que hacía la veces de prior cuando éste se excusaba, en 1791 y desde 1794 a 1796. Así mismo fue administrador entre 1799 y 1810 de las rentas del Monasterio en las dehesas de Las Guadalupes, Trinches e Ibañazos, unas enormes extensiones extremeñas de cerca de 60.000 Ha en los municipios hoy Alía, Castilblanco y Valdecaballeros. Estas dehesas formaron parte de las Tierras de Talavera desde la donación que hizo de ellas el rey Sancho IV en 1293 hasta la compra que llevó a cabo Felipe II en 1597 para donarlas al Monasterio.

Tras el paso de Fr. Antonio por la administración de estas dehesas fue nombrado, pasado 1811, prior del Monastario de San Jerónimo el Real de Granada.

Desconocemos dónde y cuándo falleció.

Hasta aquí los nombres de los valdepuseños más prominentes de El Escorial, hubo otros que se “beneficiaron” de la presencia de los jerónimos por estas tierras, fueron los “mayordomos” que ayudaban en el territorio a los administradores de los bienes de El Escorial y que la mayoría eran de los pueblos de Valdepusa, principalmente de San Martín, también estaban los “beneficiados”, clérigos hijos de éstos pueblos que tenían el beneficio, es decir: tenían derecho a una pequeña parte de los diezmos recogidos y, entre otros, los capellanes que cobraban una cantidad anual del Monasterio.

FUENTES:

.- Mediavilla Martín, B. INVENTARIO DE DOCUMENTOS SOBRE EL REAL MONASTERIO DEL ESCORIAL EXISTENTES EN EL ARCHIVO DE SU REAL BIBLIOTECA (1631 – 1882) Vol. I y II Real Monasterio de El Escorial. Ediciones Escurialenses.

.- Mediavilla Martín, B. LIBROS DE CUENTAS DEL REAL MONASTERIO DEL ESCORIAL S. XVI- XIX San Lorenzo del Escorial. Ediciones Escurialenses. 2009.

.- Burrieza Sánchez, J. Fr. JOSÉ DE TALAVERA GÓMEZ DE EUGENIO (1716-1727): “EL JERONIMO LLEGADO DEL ESCORIAL” Episcopologio Vallisoletano.

.- Campos y Fernández de Sevilla, F.J. SANTA MARIA DE GUADALUPE Y SAN LORENZO DEL ESCORIAL DOS MONASTERIOS GEMELOS. Guadalupe. N° 726. 1994.

.- Rodríguez Luna, D. DESAMORTIZACION Y MONJES: EXTINCION Y RESTAURACIÓN DE UNA ORDEN MONÁSTICA. Seminario Conciliar. Toledo.

.- Sánchez Ondal, J.J., LOS MOLINOS DE PAPEL DE EL ESCORIAL EN LA ADRADA (AVILA). Trasierra II Época N°13. (2018-2019).

.- Campos y Fernández de Servilla, F.J., LA VIDA EN EL MONASTERIO DEL ESCORIAL (11-VI-1571 / 11-IX-1854). R.C.U. Escorial-María Cristina. Servicio de Publicaciones 2014.

.- Talavera Almendro, A. EL ESTADO DE MALPICA Y VALDEPUSA. Ediciones ENDE. 2016.

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