Raparaciones en la iglesia parroquial de San Martín de Pusa. 1736 y 1862.

Que la iglesia parroquial de San Martín de Pusa es un templo grandioso no cabe duda. Pero a pesar de su excelente construcción, el edifico diseñado por Nicolás de Vergara y su torre edificada posteriormente, con el paso de los siglos han necesitado de algunas reparaciones.

Así en 1736 se realizaron unas obras o reparos como decían entonces, tanto en la iglesia como en la torre. Para que se llevaran a efecto se necesitó la autorización del Arzobispado de Toledo. El mismo Arzobispado era quien reunió y administró los fondos suficientes para poder asumir el presupuesto de la obra.

El 11 de agosto de 1736 el Contador Mayor de las rentas decimales del Arzobispado y el escribano de dichas rentas, firmaron un auto por el cual se concedían para la obra 27.270 reales de vellón.

¿De donde iba a salir el dinero para la obra? Pues 10.000 reales serían sacados de la caja de la fábrica de la iglesia de San Martín.

La “fábrica de la Iglesia” eran aquellas rentas que se cobraban para el mantenimiento del edificio y del culto y que pagaban, por ejemplo, las cofradías. También constituían esa fábrica los bienes propios, principalmente recibidos de donaciones, censos, etc.

Los 17.270 reales restantes saldrían de los diezmos de la diezmería de Valdepusa. Es decir de la décima parte de las cosechas (diezmo) que los labradores tenían la obligación de pagar a la Iglesia, pero desde el 7 de noviembre de 1566 tres cuarta partes de esos diezmos iban al monasterio de El Escorial, con lo cual ya tenemos el segundo contribuyente al arreglo de la iglesia. Y aunque el resto de los diezmos, es decir una cuarta parte iban al Arzobispado de Toledo, dentro del mismo esos diezmos también tenían un reparto entre las siguientes instituciones o estamentos:

.- Parte para la propia Iglesia, es decir para el propio arzobispado.
.- Parte para el Rey.
.- Parte para Dignidad Arzobispal, es decir el Arzobispo.
.- Parte para la Canonjía de la Santa Iglesia de Toledo.
.- Parte para el Arcediano de Talavera
.- Y la parte para Beneficio Curado, es decir del cura propio de San Martín.

Todos estos receptores de parte de los diezmos contribuiría a pagar el presupuesto.

Los diezmos se cobraban sobre lo recolectado en las cosecha, por lo que se determinó que esos 17.270 reales quedarían repartidos a partes iguales en las diezmerias de las cosechas de 1734, 1735 y 1736.

Como los diezmos se pagaban en especie, es decir en fanegas de trigo o cebada, se puso un precio a cada fanega. La fanega de granos para los años de 1734 y 1735 se puso a 16 reales y la de cebada a 8 reales. La diferencia de precio entre el trigo y la cebada en aquellos años era importante, pues el trigo era un bien básico para hacer el pan, mientras que la cebada únicamente se utilizaba como pienso, y el ganado estabulado no era mucho. Mientras que para el año del escrito de 1736 no se pondría precio hasta que no se recogiera la cosecha.

Como en todas las obras el coste fue superior a lo inicialmente presupuestado y el 18 de marzo de 1738 se autorizan otros 6.405 reales y se valoran en reales los diezmos de la cosecha de 1737, para ese año se estableció la fanega de trigo a 15 reales y la de cebada a 6 y los fondos para cubrir el incremento se la obra se financiaría con los diezmos de la cosecha de 1738.

Los arreglos consistieron en la obra de finalización de la torre y reparos de la misma; el trastejo de los tejados y el blanqueo de la iglesia y fue contratada a Pablo Sánchez, maestro de obras de carpintería y vecino de la ciudad de Toledo.

Otro expediente de reparaciones en la iglesia de San Martín ,obrante en el archivo del Arzobispado de Toledo, data de 1862. El párroco y el ayuntamiento solicitaron el 30 de noviembre de 1862 el reparo del “enmaderado de la media naranja de la iglesia”, la media naranja era llamada así a la cúpula, el presupuesto estaba sobre los 4.000 escudos. El 17 de diciembre fue aprobado por el arzobispo.

Se encargo la obra al arquitecto Santiago Martín Ruiz, pero se tardarían tres años en iniciarse las obras.
Estos documentos del Arzobispado de Toledo nos muestran el interés que por la conservación del templo sanmartileño se ha tenido desde hace siglos, no solo por parte de la Iglesia, si no también por parte del propio ayuntamiento de la villa a ser uno de los monumentos más emblemáticos de la misma.


FUENTES:
.- Archivo del Arzobispado de Toledo. Reparación de templos. Iglesia Parroquial de San Martín de Pusa.

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