La construcción de la Capilla Mayor de la iglesia de San Martín de Pusa. 1589

En una esquina de iglesia de San Martín de Pusa existe un sillar de granito con dos inscripciones, una en la cara oeste dice: “AÑO 1581” y la de la norte: “siendo cura de esta iglesia el reverendo señor Fernando Fernández de Aguilar y mayordomo mayor Juan Rodríguez”.Si observamos el sillar vemos que los cortes de ambas caras no son rectos y la inscripción de la cara norte es una frase inacabada. Lo más lógico sería que comenzara poniendo: “ Se hizo esta obra…”.

Por el sillar nos queda claro que la obra debió iniciarse en 1581, sin embargo, por nuevos documentos inéditos encontrados en el Archivo Diocesano de Toledo podemos decir que esa piedra antes de estar en ese lugar es muy probable que estuviera en otro sitio de la iglesia, toda vez que durante la construcción de la misma y cuando ya estaba casi terminada se hizo una importante modificación al proyecto inicial. La historia es la siguiente.

La documentación encontrada nos informa de que en 1589, el mayordomo de la fábrica de la iglesia, concejo de San Martín y todos los vecinos por unanimidad decidieron ampliar el proyecto de la iglesia en lo que se refería a la capilla mayor, por considerar que el templo se iba a quedar pequeño. Uno de ellos dice así:

“Juan Rodríguez, en nombre de Juan de la Cruz, mayordomo de la iglesia y fábrica de San Martín de Valdepusa presentó una petición diciendo que por ser la iglesia de la villa muy pequeña y ser muchos los vecinos, se había ordenado hacer una capilla en la cabecera para caber todos en la celebración de los oficios divinos. Para ello había sido necesario cerrar el cuerpo de la iglesia y el arco principal y al hacerlo, había quedado tan estrecha y corta la iglesia que la mayoría de los vecinos no podían oír misa y por eso era muy necesaria la obra. Pero la fábrica de la iglesia era muy pobre y por eso necesitaban que los interesados en los diezmos y rentas ayudasen para poder realizarla, en especial el cura de la villa que llevaba más de dos mil ducados.”

Como vemos es Juan Cruz, el mayordomo de la fábrica de la iglesia, quien toma la iniciativa, respaldada por el concejo y con la unanimidad de todos los vecinos. Para solicitar ayuda económica para la obra en su nombre, le representa Juan Rodríguez. Recordemos que, según la inscripción, Juan Rodríguez era el mayordomo cuando se inició la obra, por lo debía tener gran conocimiento del proyecto y de las cuentas de la fábrica de la iglesia.

Para hacer fuerza en que los interesados en los diezmos pusieran dinero para la obra de la capilla mayor, recurrieron al Consejo de Castilla quienes les instó a todos ellos a pronunciarse. Estos eran: el Monasterio del Escorial, que se llevaba dos terceras partes de los diezmos y el cura propio al que le correspondía el resto. El Monasterio de El Escorial dijo:

“El escribano Pedro de Lastra dio fe de que, a petición de Juan de la Cruz mayordomo de la fábrica de la iglesia de San Martín en la villa de San Martín de Valdepusa, el 15 de junio de 1589 en el monasterio de San Lorenzo el Real notificó a fray Juan de Benavente, arquero (tesorero) mayor de dicho monasterio, la real provisión y el auto, el cual respondió que para “este negocio” su monasterio “es poco interesado”, y que no había necesidad de hacer la obra a costa de los intereses de “las rentas diezmales y que este monasterio, sin tener obligación a ello, hace algunas cosas en comodidad y aprovechamiento de los vecinos de la dicha villa y en ornato, servicio y autoridad de la dicha iglesia”. Y que repartía gran cantidad de pan en limosna entre los vecinos pobres del pueblo, ponía concapellán en la iglesia de San Martín y hacía otras cosas.”

Es decir, que los frailes de El Escorial, según ellos, ya aportaban bastante y no pensaban poner ni un ducado en la construcción de la capilla mayor.

Por su parte el cura propio Francisco Fernández de Aguilar, el que se apresuró en poner su nombre en el sillar, también se niega a participar con los diezmos a los que tiene derecho, para ello pasa al arzobispado el cuestionario que tendrán que contestar los testigos presentados por él en la causa. Dichas preguntas nos revelan una importante información sobre la construcción de la iglesia y la obra de la capilla mayor. El interrogatorio no dejaba de ser una confirmación o no de los intereses del cura, y dice así:

“Primeramente si conoce a dicho cura y si tiene noticia de la dicha obra y si conoce a Lucas Hernández, maestro de obras.”

Primer dato el maestro de obras fue Lucas Hernández, aunque el arquitecto de la misma siempre se ha atribuido a Nicolás de Vergara el Mozo. Lucas Hernández era sanmartileño.

“Que si saben los testigos que hacía seis años poco más o menos que él y los del Concejo de la villa se juntaron y concretaron con el dicho Lucas Hernandez que dentro de seis años hiciese la capilla principal de la dicha iglesia conforme a la traza (plano) que se dio para que mejor cupiesen los vecinos y el dicho Lucas Hernandez se obligó a darla acabada dentro de los dichos seis años, dándole el noveno que tiene la dicha iglesia que son cuatrocientos ducados en cada un año, poco más o menos, y en cada un año un prejugar y cada vecino un peón y con esto se obligó a dejarla acabada en el dicho tiempo.”

Esta pregunta nos describe como se iba a financiar la obra de la iglesia, no de la capilla mayor y que era mediante:

  • El “noveno” de la fábrica de la iglesia que era la novena parte de los diezmos que correspondían para dicha fábrica, el 11,11% de los mismos.
  • Un “pejugar” o pequeña porción de tierra que se entregaba al maestro de obras para su cultivo.
  • La peonada anual que debía aportar cada vecino, bien físicamente, en monedas o en fanegas de trigo.

“Que si sabe el testigo que el dicho cura por la parte que le cabía de peones dio entonces cuarenta reales en dineros, más se obligó a dar un caíz de trigo en cada un año de los dichos seis años y les ha dado los tres años pagados y siempre ser allanado a darles en los otros tres que restan.”

En esta pregunta el cura quiere justificar que él ya aportaban bastante a la construcción de la iglesia, como para que tuviera que aportar además de los diezmos.

«Que si sabe este testigo que la dicha obra está ya casi acabada porqué están hechas las paredes y los arcos y solo falta cubrirla de madera y teja, lo cual puede saber muy bien y con mucha comodidad en la dicha iglesia siendo como está rica en fábrica y con las comodidades que ha hecho y sabe el dicho cura.»

Cuando aquí habla de que la obra está “casi acabada” se refiere a la iglesia, que no llegó terminarse, pues la construcción continuó con la ampliación de la capilla mayor.

“Que si saben los dichos testigos que la parte que al dicho cura le pertenece de la renta del dicho beneficio (se refiere a los diezmos) no llega a mil ducados en cada un año aunque sea muy fértil y esto es con cargo de pagar el salario a cuatro clérigos que sirvan los anexos de dicho beneficio y mas el susidio y excusado que se le entrega que es mucho y limosna que da a los pobres en las pascuas que son de veinte y cuatro fanegas de trigo cada año y otras muchas ordinarias y extraordinarias. Que lo de más de lo que saca para la dicha obra de la dicha iglesia y los años que no son fértiles vale mucho menos la parte del dicho cura, en especial en este presente año, que no le valdrá quinientos ducados”

Esta pregunta nos aporta algunos datos importantes: En 1589 en San Martín había el cuatro clérigos y el cura propio para San Martín, Santa Ana y Malpica. Que el cura propio, de sus diezmos aportaba el “subsidio y excusado” al rey, unos tributos impuestos por la monarquía para costear las guerras de Flandes y la lucha contra el protestantismo y por último, la limosna que repartía el curato durante las Pascuas. Así mismo hace ver que sus ingresos por los diezmos dependen de como fueran las cosechas, lógicamente al igual que los agricultores que eran quienes los pagaban.

“Que si saben los testigos que de los frutos y rentas del dicho beneficio no lleva el dicho cura sino solamente la tercia parte porque las otras dos tercias partes se desmembraron y las lleva el monasterio de San Lorenzo el Real del Escorial por manera que lo que queda al dicho cura es muy poco y que lo a menester y mucho mas para tener congrua sustentación conforme a la calidad de su persona.”

Y por último recuerda que tres cuartas partes del los diezmos se los lleva El Escorial y que lo que al que queda muy poco.

Con todo ello no sabemos cómo terminó el pleito, si llegaron a aportar algo monasterio de El Escorial y el cura o como sería lo más probable fue el pueblo con su aportación con los diezmos a la fábrica de la iglesia y sus peonadas por vecino y año se llevó a cabo la construcción de la capilla mayor.

Lo cierto es que la capilla se realizó y con ella la iglesia quedó configurada como la conocemos hoy. A su vez por el Libro de Cuentas del Concejo sabemos cuando se trasladó el Santísimo Sacramento de la capilla vieja (entendemos que es de la capilla que se sustituyó por la capilla nueva) a la capilla mayor, fue el 11 de febrero de 1593, cuatro años después de iniciarse el pleito. También conocemos que se hizo una gran fiesta en su inauguración incluso con danzantes y que el pleito tuvo un coste para el concejo, pues se pagaron en varios apuntes al Doctor Diego Méndez, el procurador que defendió la postura del concejo y los vecinos en la Corte.

De aquella iniciativa que partió del mayordomo de la fábrica de la iglesia en ampliar el templo y que fue refrendada y defendida por el pueblo nos quedó nuestra iglesia.

En las siguientes fotos se aprecia, aún hoy día, donde quedó parada la obra de la iglesia en 1589 y donde continuó la obra de la Capilla Mayor.

Así fue como se finalizó el magnífico templo que hoy tenemos. La capilla mayor, que diseñó Nicolás de Vergara, partía de una la bóveda esquifada o de cañón en el atar aplicó un cuadrado fundamental que aportaba simetría y orden renancentista a especie de hornacina, es decir que se estrecha del cañón principal de la nave para hacer un espacio más prebisteral, es decir de recogimiento de los sacerdotes durante las celebraciones.

FUENTES:

.- Papeles sobre el ensanche y obra de la iglesia parroquial de San Martín de Valdepusa. Año de 1589. Archivo Diocesano de Toledo

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